Panorama de cómo funciona un depósito automático con sistemas integrados

¿Cómo funciona un depósito automático?

15 enero 2020

Una duda que surge habitualmente cuando hablamos de depósitos automáticos es cómo se integran los diferentes sistemas para que la lógica de las operaciones marche con fluidez.

Después de conocer las principales características que definen al almacenamiento automatizado, en nuestro artículo de hoy tratamos de responder a las preguntas: ¿cómo funciona un depósito automático? y ¿qué operaciones se pueden automatizar?

Vaya por delante que, a la hora de elegir qué automatizar en un depósito, el principal punto de partida debe ser su rentabilidad.

El funcionamiento de un depósito automático

A simple vista, por su envergadura y complejidad, el funcionamiento de los depósitos automáticos puede parecer ciencia ficción. Sin embargo, si lo analizamos más en detalle, nos damos cuenta de que existe una sencilla lógica detrás del uso de sistemas automáticos para el depósito. Veamos cómo funciona un depósito automático partiendo de las operaciones que se pueden automatizar:

1. Sistemas que automatizan el transporte de cargas en el depósito

La distribución de los recursos en un depósito recae en gran parte en las operaciones de preparación de pedidos, que pueden llegar a suponer más del 60% de sus costos de explotación.

El tiempo dedicado a localizar y transportar las unidades de carga entre las distintas zonas del depósito tiende a ser muy importante en las operaciones de picking. Estos movimientos o recorridos pueden ser automatizados por secciones:

-Ubicar y extraer las unidades de cargas de las estanterías

Una de las estrategias que han seguido muchas naves logísticas ante la escasez del suelo es el aumento del almacenamiento vertical compacto. Con un esquema de manutención manual, el manejo de cargas en altura es complejo y da origen a nuevos riesgos en cuanto a la seguridad para el trabajador y para la mercancía.

En este sentido, los sistemas automáticos se han revelado como la mejor solución, destacando:

  • Los transelevadores automáticos: ¿cómo funcionan en un depósito automático? Suplen la función de una carretilla elevadora manual: recogen la carga desde un extremo del pasillo y la trasladan hasta la ubicación concreta (y a la inversa). Los movimientos de los transelevadores automáticos pueden ser simples o combinarse (aprovechando el traslado del pallet hacia la estantería, sacan otra referencia). Los transelevadores son capaces de mover pallets de hasta 1.500 kg en simple profundidad y 1.300 kg en doble profundidad.
  • Los Pallet Shuttle: se trata de un carro satélite que se desplaza a lo largo de la estructura de los racks para colocar o sacar pallets. Este mecanismo automatiza el movimiento que, de otra forma, realizaría el autoelevador manual con menor rapidez, precisión y seguridad.
  • Los sistemas Miniload: replican el funcionamiento de los transelevadores pero aplicándolo al almacenamiento de cajas o unidades de carga menores. Los sistemas Miniload agilizan la preparación de pedidos de pequeño tamaño.

- Comunicar distintas zonas del depósito

Conectar distintas zonas del depósito es otra de las operaciones que pueden automatizarse, normalmente haciendo uso de transportadores de rodillos o cadenas o electrovías.

Estos elementos cuentan con un circuito prefijado que parten desde los diseños más sencillos hasta aquellos de gran complejidad que pueden llegar a enlazar naves logísticas e incluso plantas a distinto nivel.

Otro uso común de los transportadores es asistir en la carga y descarga de pallets. Ubicados en los muelles de recepción y/o expedición, son capaces de descargar tráileres enteros de mercancía paletizada de una forma segura y rápida.

Diagrama que muestra cómo funciona un depósito automático con transportadores de carga
Diagrama que muestra cómo funciona un depósito automático con transportadores de carga

2. Software de control y de gestión de depósito

Si hablamos de cómo funciona un depósito automático no podemos obviar la presencia necesaria del software logístico. En este sentido, destacamos dos tipos:

  • Software de control: es el que ejecuta el movimiento de las máquinas. Es el caso del sistema Galileo de Mecalux, que garantiza el transporte de mercancía con completa precisión y permite programar movimientos cada vez más complejos con la máxima seguridad. Se integra con un WMS.
  • Sistema de gestión de depósitos: decide dónde emplazar la mercancía y controla su ubicación en cada momento (inventario permanente). Un WMS comunica al software de control a dónde deben dirigirse las máquinas, optimizando los recorridos que siguen.

De la unión de ambas vertientes (ubicación/extracción de mercancías y transporte de las mismas) obtenemos la respuesta a cómo funciona un depósito automático. Los sistemas automatizados y el software correspondiente posibilitan el incremento de las ratios de productividad, reduciendo el espacio y el número de movimientos necesarios para ejecutar las operaciones en el depósito.